La gran transformación del pádel: "Hoy el jugador se convierte en un producto"

Hubo un tiempo en el que para ser jugador profesional de pádel bastaba, casi literalmente, con una pala, una pareja y muchas horas de pista. No había analistas, psicólogos, nutricionistas, community managers ni grandes equipos de trabajo. Tampoco había redes sociales que amplificaran cada victoria, cada derrota o cada cambio de pareja. Y, sobre todo, no había prisa. El pádel profesional de 2026 tiene poco que ver con aquel que conocieron sus pioneros. El deporte se ha acelerado, los materiales han cambiado, las pistas permiten cosas que antes eran imposibles y el jugador se ha convertido en un atleta de alto rendimiento. Pero la transformación no ha sido únicamente deportiva. También ha cambiado la cabeza del jugador y, quizá todavía más, todo lo que tiene alrededor. Manu Martín, Rodri Ovide, Gaby Reca y Jorge Martínez han vivido buena parte de esa evolución desde dentro y SPORT les ha pedido reflexionar sobre esta evolución del deporte tanto en los aspectos positivos como en los negativos, que también los hay. Image ID: 134627154 La primera pista de pádel de la historia RRSS /clip/8bd44fee-99c1-4f90-add0-5a803f949fc7_source-aspect-ratio_default_0_x350y117.jpg 700 353 Del "no fallar" a "ganar el punto" Para Manu Martín, la diferencia fundamental está en la filosofía del juego. Cuando él empezó, salvo algunas excepciones como Juan Martín Díaz, Lamperti, Gattiker o Sanz, el pádel se ganaba desde la solidez. El objetivo era construir, esperar y encontrar el momento adecuado para atacar. La red era prácticamente el premio después de haber trabajado el punto. "Hoy el pádel se suele jugar más rápido, y la consistencia se presupone, siendo algo importante y decisivo la capacidad de definir y facturar puntos", explica el entrenador madrileño. Rodri Ovide coincide en el diagnóstico: antes había más pausa, más variedad y más tiempo para encontrar espacios. Ahora el juego es "mucho más rápido, físico y agresivo". Los jugadores defienden mejor, ocupan mejor la pista y son capaces de acelerar una pelota desde lugares que hace años estaban reservados exclusivamente para la defensa. La evolución de las palas, las pistas y las propias condiciones de juego también ha cambiado las reglas no escritas del deporte. Jorge Martínez recuerda aquellas primeras pistas con verja flexible, muros, picos y apenas dos metros para salir al exterior. Hoy el cristal, las pistas de tres metros y las condiciones de juego han multiplicado las posibilidades. Y cuando cambia el escenario, cambia el jugador. Image ID: 134627299 La pista de Roland garros llena para ver un partido de pádel Premier Padel /clip/bf3ecc4a-29ad-4a24-a6fd-b87c652f2eed_source-aspect-ratio_default_0_x585y487.jpg 1170 1463 El jugador que se convirtió en atleta No es que los jugadores de antes no estuvieran preparados físicamente. Jorge Martínez insiste en ello. La diferencia es que el conocimiento y las exigencias del deporte han evolucionado. La pelota viaja más rápido, los intercambios son más explosivos y el calendario exige mucho más. "Los jugadores de pádel son ahora físicamente más potentes, más explosivos, consecuencia de los cambios del reglamento, de los materiales y de la propia exigencia de la competición". Para Manu Martín, este es uno de los grandes saltos: antes había jugadores capaces de vivir durante muchos años de su técnica y de una buena mentalidad. Hoy, sin una preparación física seria, resulta prácticamente imposible soportar el ritmo del circuito. Pero quizá la transformación más interesante no está en las piernas, sino en la cabeza. El jugador de los primeros tiempos era mucho más autodidacta. Tenía menos información, menos herramientas y menos gente a su alrededor. Tenía que resolver. Y eso, según coinciden los entrenadores, le proporcionaba una autonomía que hoy puede ser más difícil de encontrar. Manu Martín habla de una cualidad que considera cada vez más escasa: "La tolerancia a la incomodidad . Sabía sufrir en un punto largo, sabía perder un set y no descomponerse, sabía que un partido de tres horas era normal". También había otra circunstancia: llegar a ser profesional era mucho más difícil. Muchos jugadores tenían que dar clases o buscar otras formas de financiarse mientras competían. Gaby Reca lo resume desde otra perspectiva: "Antes se jugaba porque le gustaba el deporte, no era un tema meramente económico porque no había una gran repartición de dinero ni contratos grandes y se jugaba quizás por ganar y por salir campeón. Hoy también quieren lo mismo pero hay más dinero. Es como que el dinero opacó un poquito el tema de las ganas de ganar y ser campeón". Hoy un jugador de 18 años puede tener un proyecto profesional perfectamente estructurado. Sabe que debe cuidar el descanso, la alimentación, la preparación física y el aspecto mental. Tiene información desde muy joven y trabaja rodeado de especialistas. Pero también tiene algo que sus antecesores no conocían: una exposición permanente. Ranking, redes sociales, patrocinadores, cámaras, medios, comentarios y opiniones llegan inmediatamente después de cada partido. El jugador actual tiene muchas más herramientas para prepararse, pero también muchas más cosas de las que protegerse. La pareja: de proyecto a urgencia Hay una palabra que aparece, con diferentes matices, en las reflexiones de los cuatro entrenadores: paciencia . Jorge Martínez considera que antes existía un mayor compromiso con las parejas y que los proyectos eran más largos. Ahora hay más exigencia y, sobre todo, más prisa por alcanzar los objetivos. Rodri Ovide también apunta que "el jugador de antes era más autodidacta. Tenía menos información y menos ayuda, así que debía aprender a resolver, adaptarse y conocer el juego por sí mismo . Quizá tenía más paciencia, creatividad y tolerancia a la incertidumbre.. Y Manu Martín va todavía más lejos: considera que hoy la palabra "proyecto" se utiliza con demasiada ligereza y que, ante la primera dificultad, muchas veces se cambia de compañero antes que intentar cambiar uno mismo. Es, probablemente, una de las grandes paradojas del pádel moderno. Nunca se ha trabajado tanto para mejorar al jugador, pero quizá nunca se haya tenido tan poca paciencia para esperar los resultados. Antes había un jugador. Ahora hay una empresa Si dentro de la pista la transformación ha sido enorme, fuera de ella el cambio es todavía mayor. Gaby Reca recuerda una época en la que el jugador podía viajar prácticamente con su compañero y poco más. El entrenador era, cuando lo había, una figura mucho más solitaria. Muchos jugadores organizaban sus propios viajes, negociaban sus contratos y buscaban la manera de llegar económicamente a fin de mes. Hoy, alrededor de un jugador de primer nivel "hay una estructura: entrenador principal, segundo entrenador, preparador físico, fisio, psicólogo, agente, community manager...", recuerda Martín. Jorge Martínez resume la transformación con una frase especialmente gráfica: "El jugador se convierte en un producto". Y esa profesionalización tiene dos caras. La positiva es evidente: permite que el deportista se prepare mejor y que pueda concentrarse prácticamente al cien por cien en competir. El nivel del pádel ha subido en buena parte gracias a esta estructura. La otra cara es el exceso de ruido. Manu Martín explica que el jugador se ha convertido en "una pequeña empresa" y que no todos están preparados para gestionar a tanta gente opinando sobre su carrera y su vida. Jorge Martínez se pronuncia en el mismo sentido: "Hoy el jugador se convierte en un producto". Gaby Reca también advierte de que no todos los entornos funcionan igual: "Hay entornos que son meramente acompañantes del jugador y le dicen al jugador lo que quiere escuchar en vez de hacerle ver la realidad o lo que realmente piensan o qué es lo mejor para el jugador. Creo que hay entornos que favorecen, como en todos los aspectos de la vida, y entornos que no favorecen en absoluto y eso hace que la carrera del jugador no evolucione". Lo que el pádel moderno debería recuperar Y aquí aparece la parte más interesante de este viaje de "Regreso al futuro". Porque ninguno de los cuatro entrenadores plantea que haya que volver atrás. Al contrario: todos reconocen las ventajas de la profesionalización actual. La preparación física, el análisis de vídeo, la metodología, el trabajo psicológico, la nutrición y la estructura de los equipos han elevado el nivel del deporte. Pero sí hay cosas del viejo pádel que echarían de menos: Paciencia. Autonomía. Creatividad. Compañerismo. Competitividad sana. Jorge Martínez habla de un mayor compañerismo y de una competitividad más sana. Rodri Ovide recuperaría la pausa y la capacidad de jugar sin que todo esté condicionado por la potencia y la información. Manu Martín se queda con la paciencia: tanto para construir un punto como para construir una carrera. Y lanza una reflexión especialmente actual: "Hoy hay demasiada prisa por explotar y demasiados jugadores que se queman antes de haber aprendido a jugar de verdad". De la intuición al laboratorio Al final, con más o menos herramientas, la base es la misma: el conocimiento. Antes se entrenaba mucho, pero buena parte del trabajo se hacía por intuición. Los jugadores aprendían jugando, observando al rival y resolviendo problemas sobre la marcha. Hoy hay datos, vídeo, estadísticas, planificación, preparación física específica y una metodología cada vez más sofisticada. Quizá el pádel perfecto no esté ni en un lado ni en el otro. Sería aquel capaz de juntar la metodología del pádel actual con la paciencia del de antes; la preparación física moderna con la creatividad de los pioneros; la enorme estructura que rodea hoy al jugador con la autonomía que obligaba antes a pensar y resolver; y la competitividad de hoy con aquel compañerismo que muchos entrenadores recuerdan con cierta nostalgia. Porque el pádel ha cambiado. Y mucho. La pelota corre más, los jugadores vuelan más y alrededor de cada estrella hay ahora un equipo entero. Pero quizá haya una cosa que no debería cambiar nunca: las ganas de ganar y el placer de jugar. ¿Utopía o realidad?
Esta es una vista previa de la noticia completa proporcionada por sport_es.
¿Quieres saber más?
Lee el artículo completo en la fuente original para obtener todos los detalles y el contexto completo.
Ir a sport_es