Un estudio publicado en la revista Nature afirma que hay cámaras ocultas tras la tumba de Tutankamón

Un reciente estudio publicado en la revista científica Nature sugiere la existencia de estancias ocultas tras la tumba del faraón Tutankamón, localizada hace más de un siglo en el Valle de los Reyes. La egiptóloga y presidenta de la Asociación Española de Egiptología, Rosa Pujol, ha analizado estos hallazgos en 'Fin de Semana', conducido por Cristina López Schlichting, detallando que las investigaciones geofísicas más recientes muestran evidencias de una estructura arquitectónica más amplia. Los primeros indicios sobre posibles cámaras secretas se remontan al año 2015, cuando el egiptólogo Nicolás Ribs detectó marcas anómalas mientras la empresa española FactumArte realizaba fotografías de alta resolución para construir una réplica exacta de la sepultura. "Ahí él encontró unas evidencias", ha explicado Rosa Pujol sobre las anomalías iniciales en la pared oeste, las cuales mostraron un espacio vacío con materia orgánica mediante pruebas de ultrasonidos. Tras analizar la pared norte del recinto funerario, los investigadores han empleado técnicas de microgravimetría y georradares para examinar el subsuelo de la necrópolis. Según ha expuesto la especialista en 'Fin de Semana', estos análisis han revelado "un pasillo de un metro y medio de ancho" que podría conducir a estancias con cámaras laterales, lo que resulta compatible con la hipótesis de un complejo funerario de mayor escala. El hallazgo ha reavivado el debate sobre la posible sepultura de la reina Nefertiti o de un faraón de la época amarniense en el mismo emplazamiento. "Estas evidencias son compatibles con que eso formara parte de una tumba mayor", ha señalado Rosa Pujol, quien ha aclarado que Nefertiti no fue madre de Tutankamón, sino su suegra tras el matrimonio del rey niño con una de las seis hijas de la reina. La presidenta de la Asociación Española de Egiptología ha recordado que la planta de la tumba de Tutankamón resulta inusual por su reducido tamaño en comparación con otros hipogeos reales. Asimismo, ha mencionado que el Servicio de Antigüedades de Egipto restringe el uso de sondas directas en el monumento, por lo que los científicos plantean acceder a la cavidad a través del subsuelo para no deteriorar las pinturas de la cámara funeraria. En su intervención junto a Cristina López Schlichting, Rosa Pujol ha recordado la existencia de la tumba KV63, descubierta hace aproximadamente quince años por el egiptólogo alemán Otto justo enfrente del sepulcro del rey niño. Este espacio funcionó como depósito de materiales de momificación y tinajas, conservando un ataúd sin inscripciones identificativas en un periodo históricamente convulso de la XVIII Dinastía. Durante la conversación en 'Fin de Semana', la egiptóloga también ha aclarado la función de las pirámides del Bajo Egipto, confirmando que "son tumbas absolutamente" erigidas cerca de la antigua capital de Memphis alrededor del año 2400 a. C.. Rosa Pujol ha matizado que la transición hacia los hipogeos subterráneos en Tebas a partir del 1400 a. C. respondió al deseo de proteger los ajuares reales frente a los saqueos. Respecto a los procesos arqueológicos actuales, Rosa Pujol ha destacado que las labores de prospección y estudio requieren tiempo y rigor científico extremo. "Limpiar una tumba y publicarla y estudiarla ahora puede llevar 10 o 12 campañas", ha afirmado la egiptóloga en 'Fin de Semana', remarcando que los equipos multidisciplinares de la actualidad garantizan la conservación del patrimonio histórico egipcio.
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